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D E C L
A R A C I Ó N
En cada ocasión que la
situación político-económica de Cuba entra en crisis,
surgen en el exilio o en la isla propuestas que dicen
buscar una solución política al problema cubano. Ha
habido, desde planteamientos de diálogo directo e
indirecto con el dictador, hasta proyectos pidiendo que
Castro “presida” los cambios o que el sistema
unipartidista y la constitución comunista sean
reconocidos.
Por esas razones, y en previsión ante la materialización
de una nueva y más profunda crisis en la isla, el
Consejo por la Libertad de Cuba (CLC) considera oportuno
y necesario reafirmar su posición que la solución del
problema cubano, una vez eliminado el sistema
totalitario, debe iniciarse con los siguientes pasos:
1- La restitución del
derecho inalienable del pueblo a escoger libre y
democráticamente a sus gobernantes a través de
elecciones multipartidistas y supervisadas en todos sus
aspectos.
2- Dichas elecciones
deberán estar precedidas por condiciones que garanticen
las libertades y derechos fundamentales, de forma que el
gobierno electo tenga la representatividad y mandato
popular necesarios para realizar las transformaciones
democráticas que se requieren para que Cuba se convierta
en un estado moderno y de derecho.
Los cubanos, dentro y fuera de la isla, tenemos
suficiente capacidad y talento para realizar una
transición política ordenada, dentro de los márgenes
adecuados de civilidad y paz. No hay necesidad de buscar
o copiar modelos de transición de otros países para
injertarlos en Cuba, ya que cada nación tiene
situaciones y características diferentes. En ese
sentido, Cuba es el único país que en un proceso de
cambio cuenta con un exilio vibrante, poderoso política
y económicamente, y deseoso de participar en la
reconstrucción socio-política, material y espiritual de
su nación.
El CLC ha realizado un trabajo paciente y persistente
para lograr que nuestro aliado más importante, los
Estados Unidos de Norteamérica, implemente una política
hacia Cuba coherente, multifacética y firme, enfocada en
los tres objetivos más importantes:
1- Acortarle el tiempo a
la dictadura.
2- Prevenir que con la
crisis y el colapso del actual régimen, pueda negociarse
una sucesión o continuidad del sistema totalitario.
3- Garantizar la
reconstrucción material de la isla.
El CLC también extiende sus esfuerzos a otros países
europeos y latinoamericanos de forma que el futuro
democrático de Cuba esté asegurado, ante los intentos de
quienes busquen para Cuba la continuación del régimen
totalitario o un castrismo reformado.
El CLC reafirma su rechazo a cualquier acuerdo o
entendimiento político que intente preservar para el
régimen castrista o sus representantes, control alguno
sobre la dirección del país y su economía.
Dios, Patria y Libertad. |